Por cuarta vez en seis años (tres de ellos consecutivos), el Juvenil A del Barça se ha clasificado a la prestigiosa Final Four de la Youth League, la ya conocida como Champions de los juveniles, que se disputará esta temporada del 26 al 29 de abril en Nyon (Suiza).

El Barça estará presente después de haber ganado in extremis (3-2) al Olympique de Lyon en un partido impredecible y donde reinó la igualdad entre ambos equipos.

Si que es cierto que el Lyon arrancó mejor y tuvo las ocasiones más claras en la primera parte. Tanto en Ndicka como Soumare fueron un quebradero de cabeza para la defensa azulgrana, sobre todo el primero, el cual anotó el gol que adelantaba al conjunto francés.

En la segunda parte, y ya conscientes de lo que suponía jugar a partido único, los de Denis Silva apretaron el acelerador y en 15 minutos dieron la vuelta al marcador gracias a un gran Monchu, que primero anotaba el gol del empate y segundo realizaba la jugada que finalmente materializaría Ansu Fati, que verificaba la remontada.

Tras esto, el Barça no supo mantener el control y el partido se convirtió en un auténtico corre calles, en un toma y daca constante, donde Arnau Tenas se hacía gigante en la portería y mantenía vivo al conjunto azulgrana.

Todo el trabajo y el esfuerzo realizado, parecía esfumarse después de que Griffiths en el minuto 89 pusiera tablas en el marcador y sembrara el silencio en el Miniestadi.

Pese a la indecisión que generó el gol en la grada, el Barça no bajó los brazos, y en el minuto 95 dispuso de un penalti que no erró Alejandro Marqués, jugador que sigue demostrando partido tras partido que mantiene un idilio especial con esta competición.

Con esta victoria, el Barça se vuelve a meter en la Final Four y sigue demostrando al mundo entero que La Masía no tiene fin. El presente y sobre todo el futuro, está asegurado.

NACHO JIMÉNEZ