Pese a la derrota cosechada ayer por el Atlético de Madrid ante el Barça en el Camp Nou, tanto aficionados como jugadores quedaron satisfechos con el partido realizado por los ‘colchoneros’ y es que hay formas y formas de perder. La de ayer fue una derrota con sabor agridulce…

Un Atleti con 10 jugadores desde el minuto 28 de la primera mitad, consiguió dejar al Barcelona sin besar las mallas de Oblak hasta los últimos minutos finales del encuentro. Gran culpa de ello la tuvo el guardameta esloveno, el cual dio un auténtico recital en la portería y volvió a mostrar por qué es el mejor portero del Mundo actualmente. Se enfrentaron los dos porteros más efectivos y brillantes de La Liga y, posiblemente, del Mundo. Ter Stegen y Jan Oblak, un duelo de auténticos titanes. Es cierto que el alemán no tuvo, prácticamente, ninguna ocasión de brillar ante la dificultad tremenda de los rojiblancos de llegar a sus dominios con un jugador menos. Sin embargo el esloveno sí pudo brillar más que nunca.

El Atleti, pese a estar con un jugador menos y en el campo del líder de La Liga, no bajó los brazos y fue un auténtico dolor de cabeza para Coutinho, Luis Suárez y Messi. Los de Simeone no le perdieron la cara al partido en ningún momento y demostraron lo que los aficionados tanto les exigían: lucha, honor, coraje, valentía, esfuerzo, sacrificio… Todo lo que no se vio en Turín ante la Juventus pudo verse ayer en Barcelona. Un equipo que se crece ante las adversidades y se esfuerza hasta dar el máximo de sí mismos. Además, llegó a dominar al Barça en determinados tramos del partido, situándose, incluso, con más posesión que los de Valverde y basculando y moviendo con sentido y gusto el balón.

Por todo ello y por la imagen que dio el club, los aficionados no encajaron la derrota con dolor, sino con orgullo de haber disputado el partido ante un enorme rival.

POR: IVÁN MACIÁ GARCÍA