El Fútbol Club Barcelona tuvo que sudar de lo lindo para poder levantar el título de LaLiga esta misma noche. Messi, que había comenzado el duelo desde el banquillo, tuvo que salir tras el descanso para engrandecer un poco más el palmarés de los azulgranas. No se cansan de ganar ligas, y es que alzan la octava liga de las últimas once disputadas. Por su parte, el Levante, no pudo sacar pólvora del Camp Nou y vuelven los sudores fríos.

El encuentro comenzaba con los hombres de Ernesto Valverde dominando y teniendo total control del partido. Sabían lo que se jugaban. Las ganas y la intensidad que mostraron no es reprochable. Coutinho, que disputó sus mejores cuarenta y cinco minutos de la temporada, volvía loca a la defensa granota. Todos los disparos a pùerta fueron mayoritariamente suyos. Los visitantes sufrían pero un estelar Aitor Fernández les salvaba. El gol no llegó ni por a ni por b y nos fuimos con tablas al medio tiempo.

Imagen: LaLiga

Tras el descanso, el conjunto local le ponía una marcha más al juego. Tal vez también, porque entró Messi al terreno de juego. El festival de ocasiones culés fue de los más destacado de los noventa minutos. Rakitic, con un disparo colocado, tuvo el 1-0 en sus botas pero se marchó ligeramente. Tuvo que ser Messi el que derribara el muro granota. Tras un cúmulo de suerte para los locales tras un nuevo rebote de Vidal, el argentino remataba cómodamente para abrir la lata. Los de Paco López reaccionaron y se sobrepusieron al tanto. Enloquecieron el duelo por medio de dos balas como Bardhi y Morales. El segundo tuvo la oportunidad más clara pero remató mal cuando ya estaba a punto de caramelo el gol.

ALEJANDRO RUIZ