El juego del Barça dejó mucho que desear y tocó sufrir en más de una ocasión. Pero Messi, una vez más, se vistió de superhéroe e hizo que el equipo sacase un resultado fantástico (3-0) para afrontar el partido de vuelta en Anfield.

El Barça celebra el gol de Messi en el 2-0

El Liverpool empezó el partido ejerciendo una presión que conseguía hacer que el Barça tuviera problemas para sacar el balón jugado. Un punto de inflexión en el partido fue la lesión de Naby Keita. Esto obligó a Klopp a mover ficha y puso a Henderson por la derecha, moviendo a Milner a la derecha. Este cambio hizo que Jordi Alba tuviese más libertad para sumarse al ataque, como a él le gusta. Y de ahí vino el primer gol del partido, Jordi Alba puso un centro desde la izquierda que aprovechó Suárez para batir a Allison. El charrúa marca en Champions después de un año sin hacerlo.

La electricidad de Mané y Salah puso en serios problemas a las defensa culé. En una jugada idéntica a la del gol de Suárez, Salah puso un buen balón a la espalda de los centrales que Mané remató alto.

Ya en la segunda parte se vio como el Barça estaba siendo totalmente superado por los ‘reds’. El Liverpool no paraba de atacar y al Barça le tocó sufrir. El sufrimiento del Barça se acabó cuando apareció Messi. Primero haría el 2-0 tras un rebote en el poste a tiro de Suárez. Y después, transformaría una falta que le hicieron al propio Leo en un golazo que quedará para la historia.

Con dos chispazos Messi decantó el partido a favor del Barcelona y deja la final a un paso. Si consiguen hacer valer la ventaja que han tomado hoy con este 3-0, obtendrán un billete para la final de Champions que se jugará el 1 de junio en el estadio Wanda Metropolitano.

DAVID REDONDO