Imagen relacionada

Ya no hay margen de error. Apenas quedan dos jornadas para el final de la liga, y aunque algunos equipos llegan a este último tramo de la temporada con los deberes hechos, otros se lo juegan todo, algo que conocen de primera mano el Girona y el Levante UD. Es por eso que el partido que enfrenta a ambos conjuntos en el estadio de Montilivi a las 18:30 se antoja como una final, en la que tal vez sea la última oportunidad para poder salvar la categoría.

Los albirrojos se encuentran en una situación crítica. Desde que perdiesen contra el Athletic Club el 29 de marzo, se sumergieron una racha negativa de la que todavía no se ha podido recuperar. De los últimos veinticuatro puntos disputados tan solo han conseguido sumar tres, y lo que al principio parecía un coqueteo sin importancia con la zona baja de la tabla podría certificar hoy mismo su descenso de forma matemática si cosechan una nueva derrota.

Ni los 18 tantos de STUANI han podido evitar que el equipo esté donde esté, pero el mensaje de su técnico Eusebio Sacristán es claro: “La motivación es máxima, la mayor que puede haber. Sabemos que es un partido decisivo”. De este modo, la afición se encomienda a sus jugadores con la esperanza de lograr un triunfo que les mantenga con vida en la batalla por la salvación, en un encuentro al que va toda la plantilla convocada:

Por su parte, el Levante afronta el choque con una papeleta muy clara. En caso de llevarse la victoria, el equipo sellaría oficialmente su permanencia en Primera, aunque un empate mantendría la distancia de tres puntos que les separa del farolillo rojo e incluso podría servirles siempre y cuando el Valladolid salga derrotado de Vallecas, por lo que todo aquello que no sea perder acerca a los granotas a la salvación.

Quién le iba a decir a Paco López y los suyos que tras haberse asomado en más de una ocasión a los puestos europeos, acabarían apurando sus opciones para permanecer en Primera. Con el paso de las jornadas el cuadro valenciano se fue desinflando hasta acercarse peligrosamente al descenso, pero en las últimas semanas parece que han dado con la tecla y tratarán de recrear los buenos resultados recientemente mostrados una vez más. Montilivi dictará sentencia.

ÁLVARO HARO