El Sevilla se la jugará en casa ante el Athletic Club de Bilbao. Prácticamente nada es definitivo aún en el conjunto hispalense. Restan 90 minutos para, en el mejor de los casos, aspirar a tocar las estrellas de la Champions League o, en el peor de ellos, verse obligado a pasar las fases previas de la Europa League.

Cortesía de Sevilla FC

Un gol de Pablo Sarabia sirvió para lograr un punto al poner el empate tras el tanto de Koke Resurrección (o Kjær en propia puerta), después de una primera parte en la que los pupilos de Joaquín Caparrós salieron sin la intensidad propia de un equipo que se está jugando buena parte de su temporada.

Cortesía de Sevilla FC

Llegados a este punto, resulta imposible no echar la vista atrás y recordar las derrotas ante Huesca, Villarreal, Celta, Girona o Leganés. De haber ganado tan sólo uno de esos encuentros, el Sevilla tendría pie y medio en la máxima competición continental.

Cortesía de Sevilla FC

No hechos los deberes, toca recurrir a la épica de Nervión. Es la hora de ver al Sevilla de las grandes citas, del que dicen que nunca se rinde, del que se crece en la situaciones adversas. Esta es, cuanto menos, incierta.

Alejandro Sánchez