Tras haber derrotado al Liverpool (1-2), el Sevilla completa su primer stage de pretemporada, logrando tres victorias de tres posibles y dejando buen sabor de boca en cada una de ellas.

Empezando por la portería, el Sevilla ha recibido únicamente un tanto en cada uno de sus partidos, también debido a una defensa solvente cuyos nuevos miembros, Diego Carlos, Koundé y Reguilón, han disputado buenos minutos. En la medular han brillado Fernando, Jordán y Óliver Torres, mientras que Luuk de Jong ha sido un incordio prácticamente constante para las defensas rivales. Buena parte de las caras nuevas, vistos su adaptación y rendimiento, partirá de inicio en el debut liguero del 18 de agosto.

Tanto las piezas nuevas como las que ya estaban no han tardado en satisfacer las primeras exigencias en cuanto a la idea de su nuevo técnico. En los primeros choques, se vio el juego más característico de Julen Lopetegui, con mimo de balón y, sobre todo, presión muy alta para exprimir a ambos rivales de menor nivel que el Sevilla. Sin embargo, el tercer partido se planteó de una forma más conservadora, aunque igual de efectiva, ante un rival de altura como los reds. Se creó un mayor número de ocasiones haciendo uso en mayor medida la velocidad, la llegada y los centros de los extremos.

Una vez superadas (y con nota) las primeras tres pruebas, el plantel sevillista deberá viajar a Alemania para continuar con su puesta a punto, con un nuevo stage que contará con tres encuentros (Everton, Mainz y Hoffenheim) entre el 27 de julio y el 3 de agosto.

Alejandro Sánchez