En la madrugada del sábado, se disputaba en el MetLife Stadium de East Rutherford en New Jersey un nuevo partido de la International Champions Cup 2019. Pero esta vez, no era un partido cualquiera de pretemporada, ya que se trataba de un derbi entre dos clubes madrileños, el Real Madrid y el Atlético de Madrid.

Ambos equipos llegaban al encuentro tras cosechar una victoria. Los merengues venían de hacerlo contra el Arsenal en los penaltis, al igual que los colchoneros ante el Chivas.

El partido generaba muchas expectativas y expectación dada la llegada de caras nuevas a ambas plantillas; la de Eden Hazard para el Madrid o la de João Félix por el otro bando.

Toda la igualdad y la emoción que se podía prever durante el encuentro, fue fulminada por un Atlético de Madrid que fue una auténtica apisonadora durante los primeros 45 minutos; consiguiendo iluminar el marcador con un 0-5 en la primera parte.

Lo que parecía un partido amistoso, se empezó a convertir en una pesadilla para los pupilos de Zidane, que se veían totalmente superados tanto tácticamente como físicamente por los jugadores del Cholo. Finalmente, el duelo acabó con un 3-7 a favor de los colchoneros. Los jugadores de Zizou consiguieron “maquillar” un resultado que dejaba muchos frentes abiertos entorno al proyecto y que sembraba el bochorno en la afición blanca.

Para muchos, este resultado es algo sorprendente, y si, por una parte puede serlo, pero los problemas del Madrid vienen desde lejos, desde aquellas Champions que taparon cualquier atisbo de autocrítica y que a día de hoy hacen que esto problemas sean evidentes.

Porque el Madrid en estos últimos años no ha sabido reinventarse, remodelarse, y todo esto le ha pasado factura en esta última temporada, donde cayeron en las tres competiciones de forma seguida y sobre todo muy tempranamente.

Las claves de que el barco no tome otro rumbo, son claras.

Primeramente, se prometió una revolución en la plantilla que no ha llegado y que parece que en lo que queda de mercado tampoco llegará. Jugadores que parecían condenados a abandonar la plantilla o a disputar menos minutos siguen siendo piezas claves en un esquema que pide a gritos agitarse. Zidane no da paso a las nuevas generaciones, a los jóvenes que generaban ilusión. Ejemplo de ello son jugadores como Marcos Llorente, que lo bordó con Solari y tuvo que irse al Atlético por falta de confianza, mientras veía como Kroos (que venía de hacer una temporada horrorosa) renovaba. Reguilón que seguía la misma tónica, se ha visto con las puertas abiertas hacia el Sevilla; ya que pese al fichaje de Mendy, el titular seguirá siendo Marcelo. Otro jugador es el propio Ceballos, que pese a ser uno de los mejores del reciente europeo, no contaba para el francés y se ha tenido que ir a buscar minutos a las órdenes de Emery. Ese es uno de los mayores problemas, el no saber implementar cambios, el de conservar figuras que fueron pero ya no serán..

Otro de los grandes problemas del Real Madrid es el estilo, y a los datos me remito. La temporada pasada fue un calvario para el club manejado por Florentino Pérez, pero los mejores resultados/datos llegaron de la mano de Lopetegui, quien tenía una idea clara de juego y al que no se le dio tiempo para aportar su toque personal a un equipo que necesitaba urgentemente renovarse. La codicia por ganar a corto plazo acabó repercutiendo a largo plazo. La estancia de Solari y la vuelta de Zidane fueron errores drásticos que con el paso del tiempo se van haciendo evidentes, sobre todo por la llegada del segundo. Suelen decir aquello que las segundas partes nunca fueron buenas, y personalmente no sé si es cierto, pero con el francés está siendo un hecho. Su vuelta al Bernabéu fue un error, ya que lo consiguió en su primera etapa era imposible ya no solo de superar, sino de igualar. Lo que más caracteriza a Zidane es lo que se ve de puertas hacia dentro; la unión del equipo, el saber manejar los egos.. En su primera época, le sirvió, pero en el fútbol hay más frentes por resolver que no están al alcance de su mano. En su día el argumento de aprovechar la profundidad de sus laterales y la efectividad de Cristiano era suficiente para resolver partidos, pero el tiempo pasa y las ideas envejecen, al igual que los jugadores. Es importante que un entrenador domine el ámbito del liderazgo, pero el táctico aún más, ya que es esencial, es la seña de identidad de tu equipo. El “estilo” de los merengues ha caducado, y el hecho de volver a las ideas del pasado está siendo cavar en su propia tumba.

Por último y pasando por el aspecto más táctico, el Madrid tiene un problema más que evidente, y es la defensa. La cantidad de goles encajados la temporada pasada y la fragilidad jugando de local reflejan el problema mayoritario. La superioridad que generaban en su día en el toma y daca ya no es la misma, y en el repliegue defensivo sufren más de la cuenta, ya que los centrocampistas no acompañan en la acción defensiva y los laterales suelen quedar descolgados arriba (un ejemplo claro es Marcelo). Todo esto que parece tan simple, se debe al no tener un bloque trabajado de manera organizativa y al no saber atacar posicionalmente.. Y todo esto, va relacionado con lo nombrado anteriormente, el estilo.

El Madrid se encuentra en un mar de dudas que debe resolver antes de iniciar la temporada. Las pruebas de los errores están al alcance de todo el mundo, menos de Zidane (o eso parece). No sabemos hasta que punto llegará esto, pero lo que está claro es que de esta forma el conjunto blanco no va por buen camino..

NACHO JIMÉNEZ