La operación Salvar al soldado Neymar está a punto de finalizar. Cualquier movimiento del Barcelona por el futbolista, por nimio que sea, se convierte en un auténtico terremoto a nivel mundial. Ya sólo quedan los típicos (y a veces tan cansinos) flecos que rodean este traspaso bomba y no son otros que la inclusión de jugadores que quiere el París Saint-Germain.

Ousmane Dembélé, ¿una temporada más de confianza o se corta de raíz? Puestos a elegir un mártir para traer al brasileño no es otro que este jugador, ya tan prescindible para muchos aficionados del club. Me atrevo a decir que muy seguramente hay muchos de ellos rezándole a Bartomeu que le incluyan en el traspaso, y es que sus malos hábitos, sus continuas lesiones y que aún no ha convencido futbolísticamente hayan podido influir. Ousmane, aquí tú tiempo está acabado.

El Barça intentó con Coutinho y Dembélé hacer olvidar a Neymar, pero está visto y comprobado que todo ha sido un desastre, la salida del primero rumbo a Alemania fue el colofon a uno de los fichajes que prometía pero se quedó en un horror calidad-precio que deriva también en el francés. En París podría volver a recuperar la sonrisa: En su casa, con Tuchel, con uno de sus amigos como Mbappé, sin tanta presión…