Tras terminar la temporada pasada con un saldo exitoso, clasificación para Champions y título de Copa, en teoría, nada hacia presagiar los acontecimientos que se están desarrollando en las últimas horas. Digo bien, en teoría. No es la primera vez que el Valencia a lo largo de su historia rompe proyectos y dinámicas positivas por diferentes tipos de intereses ( poder, económicos, institucionales) . La facilidad que muestra el club para dispararse en el pie de manera tan absurda como innecesaria es digna de estudio.

Ha sido un verano complicado, el dueño del club, Peter Lim habría decidido cambiar el modelo de gestión del mismo. Obviamente como dueño, tiene todo el derecho a decidir sobre aquello que gestiona, pero en estos casos se olvida, que el Valencia es patrimonio de su gente, de su afición, embajador de la ciudad, no solo una empresa que funciona a capricho de su dueño. Si, el fútbol está cambiando, y en muchos casos, no a mejor.

Peter Lim tenía su idea en cuanto a la dirección del área deportiva, y tanto la ausencia de fichajes que el entrenador pidió, asi como la situación desestabilizadora de Rodrigo durante todo el verano han sido foco constante de conflicto en Mestalla. Marcelino se ha mostrado retador en ruedas de prensa, actitud poco inteligente dada su posición, no ha sabido calmar las aguas y se han revuelto de tal manera que puede que provoque su propio despido.

No es la primera vez que un entrenador pide y no le llegan refuerzos, mirad la situación de Zidane con Pogba en el Madrid sin ir más lejos. Pero esta supuesta falta de entendimiento o comunicación ha traspasado límites profesionales y la situación da a entender que ha llegado a ser incluso personal, por ambas partes. Ni siquiera el trabajo de Alemany, intentando poner cordura en un momento extremadamente delicado, ha podido evitar el esperpento. El propio Mateu, muy valorado por el valencianismo, puede ser el siguiente en salir del club, dado el giro en la dirección y gestión del club que se ha tomado desde Singapur este verano.

Que podemos esperar o exigir ahora los valencianistas? Sinceramente, el valencianismo está desconcertado. Llegamos a pensar que después de finalizar el más que convulso periodo de fichajes, podriamos centrarnos en la temporada, y alejarnos del ruido producido en el período estival. Pero este constante volcán en erupción es la tormenta que no cesa. Marcelino puede ser discutido por varias cuestiones, propuesta, rigidez táctica, formas en rueda de prensa o gestión de la plantilla,pero los resultados están ahí, y es incontestable que nos ha devuelto a la superélite europea de donde nunca debimos haber salido.

La gestión, las formas, es un continuo despropósito que hace daño incluso a nuestra imagen, proyección en Europa, institucionalmente. Alemany y Marcelino han hecho mucho y bien por nuestro club. Estas horas son claves, se apunta a Albert Celades ex- seleccionador en categorías inferiores sin experiencia en primera división como relevo, cuyo dato alimenta dicho despropósito. Solo queda esperar acontecimientos, los cuales pueden traer consecuencias muy negativas para el Valencia CF, a todos los niveles. Seguimos atentos, y atónitos.

Fran Nieto.