Esa es la pregunta, como diría William Shakespeare. El domingo se enfrentaron en Cartagena el Jimbee, equipo local, y el Barcelona. En ambos conjuntos juegan dos jugadores que me encantan. Juanpi por parte de los cartageneros y Roger por parte de los catalanes. Dos jugadores top, pero dos situaciones diferentes. Dos caminos opuestos.

Foto: @10Juanpi10

Por un lado tenemos al de Campos del Rio, durante varias temporadas fue cola de león en el Pozo Murcia. Pero cambió de opinión y viajo a la ciudad trimilenaria para convertirse en cabeza de ratón. Asumir responsabilidades, colocarse a popa y agarrar el timón del barco cartagenero, consiguiendo devolverlo a Copa. Mas responsabilidades, mas minutos, mas importancia.

En el bando opuesto tenemos a Roger. El catalán fue cabeza de león en Tudela, el camino que tomo el habilidosos jugador fue inverso al de Juanpi. Volvió a BCN, volvió a casa pero no fue todo como esperaba, de cabeza de león a cola de ratón. Sin dejar que su nivel disminuyese, los minutos y las reponsabilidades del ala disminuyeron. Pasaba mas tiempo en el banquillo que sobre el parqué.

Foto: @rogerserrano4

Aquí surge la cuestión, ¿es mejor estar a la cola del equipo y aspirar a cotas mas altas o ser la estrella del mismo aunque sus aspiraciones sean menores?.

En mi humilde pero egoísta opinión, son dos jugadores que me gusta ver sobre la pista mas que sentados en el banquillo o en la grada. Me duele ver como el talento de Roger se queda en el banco y no puedo disfrutarlo. Cada uno elige su destino pero yo quiero verles jugar el máximo tiempo posible.