El Sevilla perdió el liderato y su imbatibilidad en liga cayendo 0-1 ante un Real Madrid dañado tras su abultada derrota en París.

Lo hizo en casa, donde el Sevilla aún no conoce la victoria, y con pleno merecimiento, pues el conjunto dirigido por Julen Lopetegui no fue capaz de crear peligro real ante una seria versión de la retaguardia merengue. Su problema en la búsqueda del gol sigue existiendo y se hace incluso más grande, pues el Sevilla ni siquiera disparó entre los tres palos, debido a los problemas con el punta Luuk de Jong, que sigue sin estrenarse como goleador tras 5 titularidades, y al planteamiento realizado.

Porque el planteamiento del técnico sevillista fue predecible. Apostó sin acierto por Franco Vázquez situado en banda, ya que no generó superiodad en la medular y privó a su equipo de la chispa necesaria para sorprender a la zaga madridista. Además, dejó fuera de la convocatoria a Rony Lopes, Munir y Bryan Gil, cartas que hubieran podido, quizás, hacer más para tratar de equilibrar la contienda tras el tanto de Benzema.

Una vez conocido el amargo sabor de la derrota, el Sevilla debe seguir trabajando para ser, además de rocoso, más peligroso. Para no repetir el suspenso en su primera prueba de fuego.

Alejandro Sánchez