Terminó el partido en el Wanda Metropolitano con tablas en el marcador y por tanto reparto de puntos para ambos equipos.

Ni Atlético de Madrid ni Real Madrid consiguieron hacer el gol que le hubiera dado la victoria a su equipo.

Comenzó el partido con mucha intensidad por parte de los dos conjuntos, el centro del campo fue clave para detener las constantes del equipo rival. Con Thomas Partey como claro protagonista, los de Simeone consiguieron detener las ofensivas que llegaban por parte del Real Madrid, que contaba con un Gareth Bale rápido y explosivo.

El partido no tuvo ocasiones claras para ninguno de los dos equipos excepto una de Benzema que llegó cerca del final de la segunda parte. Los rojiblancos lo intentaban por mediación de Trippier que se ha convertido en la válvula de escape del equipo del Cholo. El lateral inglés era el que daba oxígeno al equipo subiendo a campo contrario y generando ocasiones de gol con sus centros a medida que no llegaban a cazar Diego Costa ni Joao Félix.

El Real Madrid se limitó a defender en la primera parte y a aguantar, ya fue más en la segunda que con ayuda de los cambios realizados por Zidane, el equipo blanco se lanzó más al ataque pero sólo realizó una ocasión clara de peligro la cual llevaba la firma de Benzema.

Simeone intentó crear peligro poniendo a Correa en el campo sustituyendo a Vitolo, que fue uno de lo mejores en la primera parte gracias a su desborde y actitud. En otro acto de fe en el ataque, el técnico argentino sacó a Lemar con la intención de que éste revolucionara el partido ya fuera por su desborde o por su conexión con los compañeros. Al ver que el equipo no respondía, prefirió no arriesgar y puso a Marcos Llorente para dar seguridad en el centro del campo.

En cambio Zidane estuvo más listo que Simeone y a la vista está como los de Zizou remaban hacia arriba en los últimos minutos. El técnico francés sacó al terreno de juego a sus mejores jugadores que en ese momento se encontraban en el banquillo, volvió a jugar Luka Modric que le dió equilibrio al equipo y también hizo jugar a James, pero el colombiano no tuvo mucho protagonismo.

Ninguno de los dos equipos pudo hacer el gol que le daría los tres puntos tan necesarios para ambos equipos y desde Barcelona ya se frotan las manos al ver que sus dos máximos competidores empataron mientras que ellos se llevaron el triunfo del Coliseum Alfonso Pérez.

GUILLEM BARBETA.