El Sevilla volvió a la senda de la victoria tras imponerse por 3-2 a la Real Sociedad. Respondió a las exigencias del siempre competitivo conjunto txuriurdin y logró su primer triunfo como local en esta campaña.

No fue sencillo. El tanto de Oyarzabal a los tres minutos hizo que la derrota en Ipurúa sobrevolara por Nervión. El Sevilla necesitaba un estímulo para tratar de salir del pesimismo y lo consiguió a través de Nolito. El gaditano definió con calidad un buen desplazamiento de Banega para igualar el encuentro cuando los de Lopetegui parecían seguir sin encontrarse.

Fue entonces cuando el Sevilla se conectó. Logró olvidarse de la mala dinámica y se fue imponiendo a uno de los conjuntos más peligrosos del campeonato. Ocampos, el jugador hispalense más en forma, plasmó en el marcador el dominio prácticamente constante de los sevillistas al minuto 47, liberando definitivamente el juego del equipo de Julen Lopetegui en busca de una victoria que cerraría Franco Vázquez a 10 minutos del pitido final. No sin antes sufrir ante la tremenda pólvora de la Real Sociedad. Portu acortó distancias en el 86, pero no fue suficiente para privar al Sevilla de unos 3 puntos vitales para despejar dudas.

Los de Nervión siguen siendo lo que eran hace una semana: un grupo de una calidad enorme y que, habiendo sufrido el primer bache de la temporada, mantiene su fortaleza intacta. Todo ello lo hace, como siempre, un equipo muy a tener en cuenta. A día de hoy, a 2 puntos del liderato.

Alejandro Sánchez