Foto de la cuenta oficial de Twitter del FC Barcelona

El partido prometía y terminó cumpliendo, al final todo quedó en la victoria culé pero con goles, futbol e incluso drama en la recta final del encuentro, todo acompañado de una visita que fue rival difícil y sobretodo en el primer tiempo complicó las cosas para los de casa. 

El partido empezó con un Sevilla más dinámico y agresivo que creaba ocasiones claras por medio de sus rápidas transiciones que entre las fallas de Luuk De Jong y los reflejos de Ter Stegen, quien llega a los 200 partidos oficiales con el FC Barcelona, no pudieron hacer daño, el equipo andaluz regresó a su cuadro titular que es habitual en liga mientras que el equipo catalán repitió a los mismos once jugadores que terminaron el partido de Champions. 

La respuesta del Barça al que hasta entonces era un Sevilla más peligroso que sabía como hacer daño, fue saber sufrir, tener el balón y posesiones largas pero sin generar muchas jugadas de peligro. 

El Sevilla perdona y paga, de tener ocasiones claras falladas en el área rival a recibir 3 goles en tan sólo pocos minutos, aunque parece mucho castigo para un Sevilla que salió bien de inicio. Luis Suárez, que sigue en racha y vuelve a demostrar que no se le puede dar por muerto, abre el marcador con un increíble y acrobático gol de chilena tras un buen centro de Nélson Semedo que fue reconocido como mejor jugador del partido después de dejar buenas sensaciones en el lateral izquierdo.

Foto de la cuenta oficial de Twitter del FC Barcelona

En el mediocampo del Barcelona, Arthur y Frenkie De Jong volvieron a ser claves para la salida desde atrás y construcción del juego, fungiendo como el oxígeno del equipo. Mientras que la inclusión de Vidal al once abre espacios que con sus constante e incansables corridas tanto en defensa como en ataque libera espacio para que los dos pivotes puedan hacer lo suyo. También tuvo su reconocimiento después de aprovechar la llegada que tiene con un gran desmarque y la especial visión de Arthur Melo con un exquisito pase que dio el segundo gol para el cuadro de casa, firmado por Arturo Vidal, que a pesar de ser más de sacrificio y a base de ganas sigue respondiendo a las oportunidades que se le presentan. Después del segundo gol se empiezan a abrir más espacios y con un Sevilla mentalmente tocado, Ousmane Dembélé aprovecha los espacios y la técnica que tiene para marcar un tercer gran gol, ya que el francés con espacios es desequilibrio puro. El Barça que sin ser mejor ya se ponía por delante en el marcador gracias a la contundencia en ataque y, una vez más, las individualidades que aparecían. Para marcar el cuarto gol aparece Lionel Messi como su primer tanto de la temporada y que mejor manera que con un auténtico golazo de tiro libre a la escuadra, que apenas regresando empieza a coger forma y eso emociona a todo el que disfrute su juego. 

Llegando al final del encuentro en una victoria azulgrana que puede salir cara porque en el tramo final el debutante Ronald Araujo derriba al Chicharito, que aunque no parece ser falta, el arbitro Mateu Lahoz aprovecha para aparecer como protagonista en lo que desataría un fin de partido totalmente evitable. Decide mostrar la tarjeta roja al zaguero central y entre los reclamos Dembélé también resulta expulsado innecesariamente con el partido ya sentenciado que aparte del gol en poco más se le vio involucrado al francés, quien seguramente obtendrá más de un partido de sanción por lo que se perdería El Clásico. Mientras que para el siguiente partido el Barcelona visitará Ipurúa para enfrentarse al Eibar.

En fin, el Barça se queda con los 3 puntos que tanto necesitaba sumar y le sirve para colocarse en el segundo puesto con 16 puntos, sólo dos puntos por detrás del acérrimo rival. Pese a la victoria y los goles termina por ser un resultado engañoso y maquillado por las brillantes individualidades lejos del buen juego colectivo pero con un Barça enchufado y la importante victoria empieza a coger buen camino para mejorar y encontrar su mejor versión.

Por: Aina Canales