“Me preguntaba ¿que se haría pedazos antes? Tu espíritu o tu cuerpo”. Bane pronunciaba esas palabras mientras destrozaba el cuerpo de Batman para mandarle al que había sido su hogar. Dejándole allí para que sufriese, convirtiéndose en un torturador, pero de su alma.

Los jugadores de fútbol sala suelen sufrir muchas lesiones, con respecto a lo que dice Bane, se hacen pedazos su cuerpo. Pero existen ocasiones en las que desearían sufrirla, en esas ocasiones experimentan como se hace pedazos su espíritu. En esta ocasión os hablaré de Fabio Alvira, actual portero de Jaen FS, y que vio como su espíritu se hizo pedazos.

Foto: @SuperFabio12

Durante su última etapa en El Pozo Murcia, Fabio acabó en su particular prisión. Al igual que en la película, se trataba de una prisión para que los reclusos cayesen en la desesperación. La lucha te daba esperanza pero el objetivo estaba lo suficientemente lejos como para que hiciese mella en el espíritu del jugador y del Super héroe. Por un momento, la expresión que reflejaba el rostro del portero daba la sensación de que su espíritu estaba roto por todos los costados.

@JaenFS

Pero no hay desesperación sin esperanza. Y Fabio la mantuvo y la encontró en Jaen. En tierras jienenses vuelve a sentirse portero, vuelve a sentirse jugador de futbol sala. Era duro verle por televisión y ver su aspecto, abatido, uno de los mejores porteros no podía tener tal aciago destino. Su lugar esta delante de la línea que delimita si un gol sube o no al marcador. Por eso nos alegramos de que vuelva a sentirse deportista y, al igual que cantaron los presos cuando Bruce ascendía hacia la libertad, nosotros – y me fliparía que la Sabroleja lo hiciese – le cantaremos a Super Fabio:

Deh-shay, bah-sah-rah (renace)

Deh-shay, bah-sah-rah (renace)

Deh-shay, bah-sah-rah (renace)