El Wanda Metropolitano dio lugar al partido con más espectáculo de la jornada. El Atlético de Madrid recibe al Barcelona, un choque de poder a poder que cumplió con el partido esperado y una gran noche de futbol, incluso puede catalogarse como el mejor partido en lo que va de La Liga.

El partido comenzó en una noche lluviosa que hizo del césped en condiciones para jugar más rápido y donde el balón corría más, a la larga beneficiando el espectáculo y la intensidad del partido. 

Los colchoneros empezaron con mucha más intensidad y una presión alta que apretaba y complicaba la salida del Barça. Apenas empezaba el partido, el Atleti ponía el ritmo y las ocasiones más claras que gracias a la intervención extraordinaria de Ter Stegen mantenía el partido igualado pese a la superioridad, hasta el momento, rojiblanca. Marc André volvía a salvar al Barcelona y a mantenerlo en el partido como ya es costumbre en las últimas temporadas, jugador clave y el más decisivo del equipo por detrás de Messi, los salvadores en la era Valverde. Un primer tiempo en el que la presión e intensidad fueron claves para que el Atleti fuera superior los primeros 20 minutos sobretodo la presión sobre Junior Firpo quien se notaba nervioso al ser un partido de alto calibre, sin embargo, el plan de juego del Cholo Simeone como era de esperarse no duró por mucho tiempo debido al desgaste que ejerció y al no capitalizar sus oportunidades claras, más adelante en el partido terminarían pagando. Detalles de João Félix acompañado del incansable Héctor Herrera, lo mejor del cuadro local. Del otro lado las ocasiones más claras de la visita fueron un gran remate al larguero por parte de Gerard Piqué después de un saque de esquina y una jugada que inició con un muy buen pase Arthur Melo que controló de manera perfecta Leo Messi, Suárez con una pantalla y terminó en las manos de Oblak tras un tiro de Rakitić.

Para el segundo tiempo las cosas cambiaron y el partido se empezó a inclinar más hacia el lado azulgrana, en una segunda parte muy diferente con mayor rapidez al toque, más movimientos e incorporación al ataque de Sergi Roberto que sirvió como opción y apoyo al generar, Luis Suárez arriba luchando y combinando. Mientras Arthur y Frenkie De Jong volvieron a cerrar un buen partido generando y dictando el juego de su equipo. Aunque bien quién se lleva los reflectores una vez más es Lionel Messi, vuelve a aparecer en los momentos más complicados y es tan decisivo como siempre porque al minuto 86 ya por terminar el partido, como nos tiene acostumbrados saca una jugada mágica de la chistera y crea un golazo tan importante como brillante para que el Barcelona se lleve a casa los tres puntos y siga líder. Conducción, cambio de ritmo, regate, combinación y definición imparable, Messi vuelve a demostrar que es único y nos regala otro increíble momento para recordar, una genialidad más del astro argentino que hace honor a la esencia del futbol. Siempre Messi, siempre.

El Atlético de Madrid deja escapar puntos y se aleja de lo alto de la tabla, víctimas de la falta de gol, los del Cholo quedan en sexta posición por detrás del Sevilla y con un amplio margen de mejora.

El Barça a base de individualidades y alineación de sus astros, suma para seguir con el liderato y demostró mejor juego en la segunda mitad a partir de mantener el balón en los pies de los que saben. Primera victoria en el Wanda Metropolitano que recibió a Griezmann de mala forma entre ser pitado y con gritos lamentables, reprobables de un sector de la afición, pese a eso un partido tácticamente muy inteligente del francés y jugando para el equipo.

Por momentos gustando el Barcelona sigue en busca de su mejor versión pero vuelve a ganar, con Ter Stegen como salvavidas y Messi el amo del juego.

Por: Aina Canales