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Duelo de poder a poder en el que la Real Sociedad y el Barcelona se verían cara a cara en Anoeta, escenario históricamente complicado para la visita en la lucha por los tres puntos, los locales llegan en su mejor forma posible lo que hizo de este partido un partidazo de ida y vuelta.

Desde los primeros minutos del partido se hacía notar y empezaba a ser factor la presión de los de San Sebastián, que además de intentar hacer daño lo hacía jugando bien, tanto que los azulgranas se vieron superados en varios lapsos del partido. Para abrir el marcador Oyarzabal convirtió el penal que fue señalado tras una falta que queda en duda de Sergio Busquets. Así los de casa se adelantaban y aprovechaban el enésimo baño táctico a Ernesto Valverde, esta vez propiciado por Imanol donde una vez más el Barça se veía muy superado tácticamente y sin soluciones para salir. Sería hasta el minuto 38 que se igualaría el marcador con un golazo de vaselina marcado por Antoine Griezmann, quien hace efectiva la “Ley del ex” y marca en la que alguna vez fue su casa. Los azulgranas se adelantan en el marcador en el principio del segundo tiempo, otra vez aparece Suárez quien vuelve a marcar nuevamente asistido por Messi que lo pone frente a la portería y el uruguayo define y da ventaja a los suyos. 

Los Txuri-urdines se estaban mandando un muy buen juego siendo agresivos, teniendo el balón y jugándole de tú a tú al Barcelona, liderados por Martin Odegaard el generador, el jugador diferente y más importante que lució durante todo el encuentro. A media hora de terminar el partido los intentos y juego del conjunto vasco rendirían frutos aunque tal vez no de la mejor manera, ya que volverían a adelantarse en el marcador con gol de Alexander Isak provocado por un grave error de Marc André Ter Stegen, pese a eso, de ventajistas reprocharle algo a quien más de una vez ha sido el salvavidas del equipo. La polémica arbitral reaparece y termina en escándalo con un penalti no marcado sobre Gerard Piqué después de un jalón bastante más obvio que el marcado para la Real, ya catalogado como escándalo es inexplicable entender porque uno si fue marcado y el otro no, aún así teniendo el VAR a toda disposición pero sin el uso correcto.

El partido termina en 2 a 2 y con un punto para cada quien, en sensaciones buenas para los de San Sebastián por lo mostrado pero cortos en resultado y puntos. Para los de la Ciudad Condal vuelven a los mismo de esta y las últimas temporadas: pobre juego colectivo y depender únicamente de sus estrellas, no hay plan, en cuanto a resultado inconformes por el penalti claro no marcado pese a tener el VAR como herramienta. Se dejan puntos.

Poco y nada de premio a los mejores en Milán, reaparecen Semedo y Jordi Alba, Rakitić sigue quedando a deber y no demuestra creces para ser titular. Imperial Gerard Piqué con un performance impecable llega en la mejor forma posible a su gran cita del miércoles. Griezmann, también de los mejor de los azulgranas, apoyando en todos los sectores, jugando ida y vuelta, ayuda en defensa, genera y aparece arriba, cada vez más consolidado, empieza a ser clave.

El equipo de Valverde regresa a un tono más gris que ya ha mostrado antes, salvo en casos aislados de juego colectivo pero se vuelve a reiterar sin estilo ni plan ni ideas claras todo depende de la inspiración o alineación de sus astros, cosa que para los títulos y futbol que aspiran eso no basta. Que la polémica arbitral no tape el hecho de restar sensaciones y repetir una visita que por momentos tenía síntomas de Anfield. 

Mucho margen de mejora pero todo a base de confianza y personalidades con que crecer, basta saber acomodar las piezas para sacar el mejor futbol posible y así los resultados llegarán. Se enciende el encuentro ante el máximo rival, a espera de lo que suceda en Mestalla.

El miércoles la prueba de fuego, el máximo escenario y gran espectáculo de futbol, miércoles momento de: El Clásico.

Por: Aina Canales